Diferencias entre emprendedor, startup y pyme.

Tanto ser EMPRENDEDOR como el crear una STARTUP o una PYME son iniciativas complicadas y diferentes según el enfoque.

Saber en qué se circunscribe tu idea de negocio es un primer paso necesario a la hora de planificar tu hoja de ruta al mundo empresarial y sobre todo para poder encontrar un asesor de startups, emprendedores o pymes.

Un error muy extendido es pensar que una startup es una pyme que se dedica a negocios de Internet. Sin embargo eso no es así.

Podemos establecer como diferencias básicas entre EMPRENDEDOR, STARTUP y PYME las siguientes:

Foco geográfico

Por lo general, una pyme se centra en servir al mercado local o al nacional, mientras que las startups tienen su foco en regiones o ambiciones más globales.

Foco en la innovación

En una pyme no necesariamente se pone foco en la innovación y no tiene porqué ser una ventaja competitiva para este tipo de empresas. Esto no significa que en la pyme no haya alta tecnología en sus procesos.

Para las startups la innovación no tiene porqué ser sólo tecnológica, sino que puede basarse en algún proceso productivo o, mejor aún, en un modelo de negocio diferenciado. En todo caso, para las startups la innovación es siempre una ventaja competitiva.

Riesgos asumidos

Los riesgos que asumen son muy diferentes

Las startups por naturaleza tienden al “todo o nada” y su tasa de supervivencia es mucho menor que la de la pyme.

La evolución natural de una startup es crecer hasta dominar un nicho de mercado, y ser adquirida por un tercero o si no simplemente cerrarse.

Origen de la financiación

La pyme suele ser un negocio familiar con poco o ningún capital externo. Sin embargo en las startups tarde temprano en su trayectoria hay un papel fundamental de inversores externos. (Capital riesgo o los business angels).

Forma de crecimiento

Las startups siempre comienzan su andadura perdiendo dinero, pero si tienen éxito, tienen un crecimiento exponencial. Requiere una inversión por parte de terceros y la respuesta a dicha inversión suele ser lenta en términos de ingresos, flujo de caja o empleo.

Las startups parten de un potencial de crecimiento muy grande.

La pyme suele crecer de un modo lineal, esto es, que cuando se inyecta dinero esta responde rápidamente (en términos de ingresos, flujo de caja o empleo) de un modo positivo. El ritmo de crecimiento es más lento y progresivo al tener que lidiar con la competencia y muchas veces la saturación del mercado creada por la cantidad de productos sustitutos disponibles en el mercado

Horizonte de rentabilidad

Para una pyme o un emprendedor el objetivo es conseguir un beneficio económico a corto plazo, para ello elaborará un plan de negocio que le lleve a conseguir la rentabilidad económica.

Startup es “puesta en marcha” y eso es justamente lo que hace. La expectativa está en que la idea sea lo suficientemente original y con potencial y le permita atraer inversores sobre la base crecer de una manera exponencial una vez que su producto es aceptado por el mercado. Por ello, en una startup no buscan un beneficio económico a corto plazo; sus objetivos son crear un nuevo e innovador modelo de negocio y alcanzar una innovación para conseguir captar a largo plazo una gran inversión. Ponen el foco en ser escalables y acumular tracción de ventas.

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